Encuentros de pareja

“La elección está echa”. Si estás compartiendo tu vida con otra persona como pareja, es que has elegido libremente estar con esa persona y os elegís la una a la otra cada día.

Probablemente habéis pasado por un periodo de enamoramiento, siguiendo el instinto salvaje del poder hormonal,de la química corporal, de la atracción sexual y práctica apasionada fruto de la locura del amor.

Mientras se está inmersa en la locura del amor no eres capaz de ver las cosas no tan buenas , ni tan sexis, ni tan apasionantes, sino que experimentamos la parte más happyflower arcoíris del amor romántico sexual sentimental, de sensaciones flotantes y levitaciones corporales debidas al subidón del placer experimentado.

¿Hasta cuando durará este hechizo de amor?. Cada pareja es un mundo y cada proceso requiere su experimentación y su tiempo para ello.

Digamos que ya ha pasado el tiempo del enamoramiento, donde llegaron a existir las hadas y los elfos en sus bosques encantados y hechizados por el amor romántico.

Los encuentros en la segunda fase de la relación de pareja empiezan a introducir nuevas visiones un poco más reales de lo que viene siendo un humano compartiendo con otro humano.

Por ejemplo: habéis quedado para cenar y pasas de ser la persona más puntual del mundo a llegar con un poco de retraso a las citas con tu pareja. ( evidentemente en este punto todavía no compartís un espacio físico común sino que todavía estáis en vuestras casas o en la casa de vuestros padres). También se puede dar que te ofrezca cocinarte algo rico y sorprenderte con una cena romántica, y acabar cenando una lata de atún con huevo duro y la cocina medio incendiada, son cosas que pueden pasar (son las que menos, pero están dentro de las posibilidades).

Bueno, pues pasamos directamente a los encuentros en la tercera fase que son los más divertidos y entretenidos de todos.

Llegados a este punto, en el cual seguimos eligiéndonos a pesar de las cosas que vamos descubriendo de la persona con la que hemos elegido convivir, nos decidimos a dar el salto e irnos a vivir juntos. Muchas veces lo veremos como un salto al vacío y otras como un salto maravilloso y apasionado hacia una convivencia enriquecedora.

Seguimos avanzando en el descubrimiento del otro, que también se convierte en un

autodescubrimiento al actuar como espejos, que sin la observación del que contempla la escena, no podemos saber si la interpretación es buena o ha sido malísima.

En los primeros meses de convivencia van saliendo clásicos, como es el caso de los hombres, que no levantan la tapa del váter cuando van a mear y va la compañera y cuando se sienta se moja los muslos. O la mujer que abarca todo el espacio de almacenamiento del baño con sus cremas, pintalabios, pintaúñas, rimel, colorete etc.

Y luego todas aquellas pequeñas cosas que se van añadiendo a una larga lista: -que si no tira el canutillo de cartón vacío del papel del váter a la basura y se lo deja encima de la tapa de la papelera.

-Que si abre el grifo a la máxima potencia y pone perdido el espejo del baño de salpicaduras de agua.

-Tiene una colección importante de libros, piedras, manuales, cajas adornadas con simbologías sagradas, cristales, velas preparadas para ser prendidas…

-Separa la ropa por colores y tarda una eternidad en reunir la ropa necesaria para poner una lavadora y da la sensación de que ha aparecido un agujero negro en la cesta de la ropa sucia porque va desapareciendo lentamente la ropa debajo del montón de colores.

Esto son algunos ejemplos del maravilloso mundo de la convivencia humana.

Pongamos ahora la atención en otros aspectos un poco más en profundidad, cuando se llevan unos tres años, que prácticamente habéis superado la fase de enamoramiento, y has tenido más contactos con tus suegros, has experimentado ya situaciones un tanto incómodas relacionadas con el entorno familiar de tu pareja y se empiezan a observar los comportamientos aprendidos, los patrones con los que viaja, se mueve y actúa tu pareja, con todo lo suyo. También desde esa perspectiva se empiezan a distinguir las tendencias cuando está bien, cuando no está tan bien y cuando se encuentra en un estado depresivo o de bajón.

Cuando se elige vivir en pareja, eliges todo lo que es esa persona, no solo lo que te gusta o puedes sostener, sino que la persona va con toda su historia de vida al igual que tú. Como a ti, a tu pareja también le molestan cosas que haces tú, o cómo reaccionas a depende de qué cosas o tu manera de actuar frente a otras.

¿Y como crees que se lleva de la mejor manera posible una convivencia sana?

Yo creo que teniendo un buen manejo de estas seis palabras, (como un punto de partida, aunque intervienen muchas más), se puede llevar una relación respetuosa y experimentar felicidad y alegría por tener a la persona que amas a tu lado.

  • Amor

  • Respeto

  • Comunicación

  • Amabilidad

  • Empatía

  • Compasión

Andrea Iborra