Cuestión de límites
No soy peor persona porque te diga que no me gusta que me grites o que me organices , que me agredas verbalmente, que me duele que me ridiculices delante de la gente.
Estoy atendiéndome, cuidándome, viendo mi necesidad, y algo muy importante, haciéndote ver a ti, que no sabes, si yo no te lo digo, que me estás haciendo daño con tus palabras. Tú que estás tan acostumbrada al control, a tu verdad absoluta , a tu forma impecable de hacer las cosas, tan imbuida en tu yo, colmada de esa ceguera que no te deja verte ni ver.

