Cuestión de límites

“El problema es que los demás no van a adivinar nuestras necesidades basándose sólo en nuestras acciones. Quizás no sepan qué significa nuestra conducta o ni siquiera se den cuenta de que intentamos comunicar algo nuevo. Por eso la importancia de verbalizar nuestros deseos.”

Nedra Glover Tawwab: Cuestión de límites, (2021).

Comunicar nuestra necesidad no es ofender a nadie, sólo es expresar a la otra persona cómo nos sentimos.

No soy peor persona porque te diga que no me gusta que me grites o que me organices, que me agredas verbalmente, que me duele que me ridiculices delante de la gente.

Estoy atendiéndome, cuidándome, viendo mi necesidad, y algo muy importante, haciéndote ver a ti, que no sabes, si yo no te lo digo, que me estás haciendo daño con tus palabras. A ti que estás tan acostumbrada al control, a tu verdad absoluta, a tu forma impecable de hacer las cosas, tan imbuida en tu yo, colmada de esa ceguera que no te deja verte ni ver.

No te culpo, porque desconozco la procedencia de tu comportamiento, pero no por ello no justifica tus actos .

“La asertividad es en este caso la respuesta, la manera más saludable de comunicar tus límites es ser asertiva.

Es el modo de expresar tus necesidades clara y directamente.

Ser asertiva significa comunicar tus sentimientos abiertamente y sin atacar a los demás.

No exiges, sino que pides que te escuchen, y respeten.. Decir cómo te sientes como consecuencia del comportamiento de alguien, aunque sea inconsciente, pero yo ya lo he sentido.”

Nedra Glover Tawwab: Cuestión de límites, (2021).

Si has decidido ser asertiva y comunicar tus límites desde el amor, sin agresión ni recriminación, debes mantenerte firme en tu decisión y cumplir contigo misma.

No vale dar pasos hacia atrás porque te sabe mal ( recuerda que esto no va de la otra persona, sino de ti), porque en ese caso, volverás a la casilla de salida. Piensa que esto es un acto de amor hacia ti misma.

Los grandes logros, en la mayoría de los casos requieren de grandes esfuerzos y de periodos de incomodidad, enfados..

Pero si la transmisión de tu sentir no es desde la recriminación, ni desde la agresión, ni culpabilizando, sino que lo sacas desde el corazón y mantienes la calma, la relación se hace más fuerte, más sincera, aunque no lo creas inicialmente.

Todo son procesos; uno no aprende a ir en bicicleta sin darse ningún porrazo, caerá más o menos según sus habilidades en ese campo, pero nadie le quita las caídas. Desafortunadamente no existe una vida sin dolor, porque afortunadamente el dolor nos enseña a vivir.

Una de las cosas que más me ha costado comprender es que, si cambias tú, cambia todo a tu alrededor. Y no vale decir que son estos o aquellos que no entienden, que no razonan, que el culpable o la culpable es él o ella que agrede, porque ignoran su propio comportamiento. Y si te crees eso, te acoges al victimismo y encuentras la excusa perfecta para no cambiar tú y exigirle el cambio al otro.

No podemos cambiar a nadie, ni hemos venido a cambiar ni a salvar a nadie, sólo podemos hablar por nosotras mismas y cambiarnos a nosotras mismas y sólo entonces veremos cambios también en los demás.

                                                                                                   Andrea Iborra